ASTROBOY

por Gerardo Manco

 

Pues antes de empezar este artículo, debo confesar algo...me siento un viejo completo.

Sip y lo digo sin remordimientos. Si en el artículo anterior sobre Cobra me puse a pensar en mi etapa de colegio, con Astroboy tengo que retroceder a mucho antes, recordar la etapa en que mi televisor era un mueble con imágenes en blanco y negro y veíamos dibujos animados (todo el bloque) con el viejo y la vieja.

Y es que yo vi Jet Marte (del mismo autor, el gran Osamu Tezuka) en el canal 5 y Astroboy lo daban a las 4 de la tarde en el canal 2 (el que ahora es Frecuencia Latina)

 

Astroboy fue la primera serie animada de la televisión japonesa que consiguió un éxito absoluto en todo el mundo. No debemos dejar de mencionar que fue el manga más extenso, duradero y exitoso del país oriental, salió por primera vez en 1951 y durante 21 años siguió publicándose sin interrupciones haciendo su última aparición en 1972.

 

Como habrá pasado el tiempo que he visto 3 versiones del mismo personaje en mis 28 años de vida.

 

Pero de todas no puedo evitar manifestar mi gusto por la primera, que era un poco mas cruel que la ultima actualización que paso Cartón Network. La primera versión era en blanco y negro, muy cruda (en verdad las historias eran demasiado crueles y el blanco y negro siempre le da un toque especial a esas historias) donde Astro pasa de ser un Robot explotado en un circo de marionetas robotizadas con los peores tratos que se puedan prodigar a un niño hasta que es rescatado por un científico que lucha por los derechos de los robots en una tierra cada vez mas deshumanizada, donde las maquinas y solo algunos pocos seres humanos tiene aun ese sentimiento que nosotros llamamos “humanidad”

 

Esta versión dela que les hablo es del 51. La pasaba originalmente canal 7 (si, la misma que paso acá toda la saga en su país de origen, así que a principios de los sesenta y en la empresa del propio Tezuka, Mushi Productions, se crea para Fuji Television una serie de unos 193 episodios (89 de los cuales nunca llegaron a ser vistos fuera de Japón) que le otorgaron el éxito hasta medidos de esa década. El reconocido autor continuará dando vida al personaje en papel hasta veinte años más tarde.

Astro Boy consigue convertirse en un referente dentro de la industria del dibujo japonés (se imponen los ojos ovalados en los personajes de todas las producciones posteriores) y del extranjero. Se empiezan a lanzar otras series desde el país, en vista de los resultados obtenidos. Además, levantará polémica dentro del pensamiento occidental, puesto que algunas imágenes de la misma no son vistas con buenos ojos por las costumbres culturales y religiosas de la época.

Así que esa es otra referencia sobre la importancia del personaje en le estética de los trabajos que continuarían esa tradición.

Después de casi veinte años de silencio, aparece de nuevo hacia el año 82, pero en una versión mejorada y coloreada, aunque no obtiene la admiración despertada anteriormente. Por lo tanto, esa es la última imagen que se recuerda del mítico personaje y la que ha quedado para la posteridad.

Osamu Tezuka muere en 1989 a los sesenta y un años de edad, las últimas palabras recogidas a cerca de su creación, explican que el mensaje que él intentaba transmitir era el de afecto hacia todas las criaturas, y con Astro Boy lo consiguió.

“La historia nos transporta hasta el año 2000, en aquel momento muy lejano en el tiempo, y como en historias posteriores adaptadas al cine (tipo Edward Scissorhands, de Tim Burton, personaje con el que guarda, además, asombrosas similitudes, y el director de la cual, especulaba sobre la idea de adaptar la serie a formato cinematográfico), el principal protagonista se siente alienado por su propia constitución, al no dejar de ser un androide con sentimientos que no acaba de cuajar en el entorno pese a sus buenos propósitos de salvar a la tierra y a la humanidad.”

Todo empieza cuando un ingeniero de robótica pierde a su hijo en un accidente y entonces decide crear un robot a su imagen y semejanza que además cuenta con superpoderes. Al ver que no consigue tomarle afecto como a un niño real, lo abandona en un circo de robots. Allí tampoco lo tratan bien, hasta que conoce al Doctor Elefun(una mas de las variaciones que sufrió el personaje del Dr. Ochonamizu) que lo adopta para que combata al mal y le construye una nueva familia, hecha a medida. Entre esa familia, que en la versión original no existía, aparece otro referente mítico, el de su hermana (yo la conocí como Lucero, pero se que también se la conoció como Astrita) una niña con poderes  distintos a los de Astro, algunos demasiado humanos, otros van mas allá de la fuerza.

Así nace un mito dentro de la cultura mundial de mediados del siglo XX. Porque aunque hayan pasado ya más de cincuenta años desde su aparición, continúa manteniendo esa frescura y originalidad de antaño, siendo, en la mayoría de los casos, difícil de superar.

El principio:

Tetsuwan Atomu (tal el nombre original en japonés) fue adaptado del manga al anime por su creador Osamu Tezuka (un médico nacido en 1928 que prefirió abandonar su profesión para dedicarse al dibujo) en su propia empresa Mushi Productions, en aquella época el color todavía no existía en la tele así que fue hecho todo en blanco y negro; constó de 193 capítulos de media hora de duración que se emitieron en Japón desde el 1º de enero de 1963  hasta   el año  1966.  

 

Cuando la serie fue llevada a los Estados Unidos por la NBC fue reeditada para la cultura norteamericana y los nombres de los personajes fueron cambiados (parece que les resultaba muy difícil la pronunciación); así por ejemplo Tetsuwan Atomu paso a ser Astroboy y el Dr. Ochanomizu se llamó Dr. Packadermus J. Elefun; En un principio solo se hablo de los derechos de televisación de 52 episodios de los 193 capítulos originales pero fue tal la aceptación que tuvo fuera de Japón que al final se pudieron ver 104.
La versión en español se hizo a partir de estas cintas estadounidenses.

La historia estaba ambientada en el futuro, en el año 2000 (!), cuando en un desgraciado accidente automovilístico moría Astor Boyton, hijo de un ingeniero en robótica. Un capitulo bastante fuerte, por las escenas del accidente, que a pesar de la reedición a la que fue sometido, fue emitido en todo el mundo sin cortes (por suerte).
El Dr. Boyton desconsolado por la perdida de su hijo construye un pequeño robot a imagen y semejanza de este, pero además le agrego emociones humanas (para que parezca más real) y otros accesorios: sus ojos tenían la habilidad de convertirse en luces muy poderosas que le ayudaban en sus búsquedas, sus oídos estaban capacitados para amplificar por 100 el sonido, sus brazos le dan el poder de 8 caballos de fuerza, sus piernas se convierten en motores que le dan la habilidad para volar y sus dedos se transformaban en poderosos          láser y ametralladoras.        
           

Pero con todo esto su creador y padre no estaba contento, nunca seria un niño real y menos como su hijo por lo que lo vende a un circo de robots. Aquí es donde recibe el nombre de Astroboy.              

El pequeño robot es muy maltratado en ese lugar, pero tiene la suerte de ser rescatado por el Dr. Elefun, el científico lo adopta y lo lleva al instituto de ciencia (el cual dirige desde la muerte del Dr. Boyton), donde se convierte en guía y entrenador para que su pupilo con los poderes que posee combata el crimen y proteja a la humanidad de científicos locos, invasores del        espacio y robots gigantes.                           

 

En los 80’s:

La versión además de ser en color, es mas “light” y el conflicto de humanización no es tan palpable como en la primera versión, pero se centra mas en un mundo infantil, como en el de un niño que no es aceptado por ser “diferente” y sus peleas con Atlas, su hermano que tiene una manera diferente de pensar sobre el mundo y sus relaciones con el.

La verdad prefiero la versión en blanco y negro.

Colofón:

El 7 de abril de 2003 era esperado por esa gran mayoría de japoneses adultos que crecieron en las décadas de los 50 al 70 con los tebeos y los dibujos animados del pequeño androide, ya que, según la trama futurista del cómic, esa es la fecha en la que Astroboy es "creado" en los laboratorios de un ficticio ministerio de ciencia del barrio tokiota   de   Takadanobaba.
Conocido en Japón como "Tetsuwan Atomu" (átomo brazo de hierro), el pequeño personaje de grandes ojos y pelo engominado, cuyas piernas son dos potentes cohetes de reacción, fue publicado por vez primera en las tiras del cómic Shonen en 1951 y pasó a las pantallas de televisión japonesas doce años después, haciendo famoso su puntiagudo flequillo.
Osamu Tezuka, fallecido en 1989, dibujó a Astroboy como la obra mecánica que un atormentado científico, el doctor Tenma, construyó con corazón humano para sustituir a su hijo fallecido, pero acabó vendiéndolo a un circo al aburrirse de él porque no lo veía crecer.

 

Astroboy fue rescatado por otro científico, el doctor Ochanomizu, regordete y de pronunciada nariz que le ganó en EEUU el sobrenombre de Doctor Elefante, quien además creó para él una familia androide, con padres, su hermano Cobalto y su hermana Uranita para las historietas del cómic que hacían las delicias de los jóvenes de entonces.
En el museo Tezuka, de la ciudad de Takaratsuka (provincia de Hyogo) tuvo lugar esta mañana la representación del "nacimiento" de Astroboy, en el que se despertó en la cápsula  en  la  que  estaba durmiendo.
"Gracias a todos, he podido despertar con el poder que he me habéis dado", dijo la voz grabada del personaje en una escenificación cuyos detalles fueron presenciados por centenares de fans del personaje llegados hasta allí desde todas partes de Japón.
En Tokio, la estación del tren de Takadanobaba, sede del ficticio laboratorio en el que se construyó el robot, adoptó la música de sus dibujos animados como el silbato para anunciar la llegada y partida de los trenes, y ayer domingo fue escenario de un desfile popular de disfraces de Astroboy en el que participaron centenares de personas.
El niño robot fue nombrado hoy embajador especial futurista y mascota para actos del barrio de Shinjuku, mientras que en otra ciudad de la vecindad de Tokio, Niiza, donde la compañía de su creador, Tezuka Productions, mantiene un estudio, lo hicieron ciudadano adoptivo.
Un portavoz del ayuntamiento definió a Astroboy como "héroe eterno" y destacó lo idóneo del personaje para hacer de mascota ciudadana, debido a su elevado sentido de la justicia y el deber, así como su altruismo y dedicación desinteresada en favor de los necesitados.
Para aprovechar el "boom" entre los japoneses maduros y sentimentales, la cadena de televisión Fuji lanzó ayer una nueva serie de dibujos animados Astroboy que muestra los conflictos de un mundo en el que conviven los robots y los humanos.
La productora de la nueva serie es Sony, que espera convertirla en un nuevo éxito que continúe los logrados por Pokemon, Power Rangers, Doraemon y HamuTaró, héroes japoneses  de  los niños   de todo el mundo.
Los comerciantes también echaron mano de Astroboy en un intento de mejorar y salir de la crisis económica que desde hace una década sufre el país, especialmente en las panaderías y reposterías, en cuyas estanterías abundan ahora los robots de chocolate y muñecos del popular cómic.

Las televisiones y los periódicos dedicaron notables espacios para celebrar el "nacimiento" de Astroboy, el niño robot capaz de hablar sesenta idiomas y sentir la bondad y maldad humanas, que labró los sueños de la mayoría de los adultos japoneses de hoy.